Al hablar de vigilancia de seguridad, fabricantes, integradores, contratistas y usuarios finales poseen distintos grados de conocimiento sobre las principales tecnologías y tendencias en videovigilancia. Términos como analógico, digital, 1080P, 2 megapíxeles, análisis inteligente, resumen de video, H.265, entre otros, son comunes. Estos términos técnicos comparten una característica común: se formulan desde una perspectiva técnica. Sin embargo, el objetivo final de cualquier proyecto es la implementación, la satisfacción de las necesidades del usuario y la obtención de las funcionalidades específicas más adecuadas. Por lo tanto, es esencial considerar estas aplicaciones tecnológicas desde la perspectiva del usuario, alineando los productos y tecnologías relevantes en función de sus funcionalidades y el valor del sistema. A continuación, profundizamos en varias perspectivas de aplicación tecnológica para su debate en la industria.
**1. Duración extendida del almacenamiento:**
Para la vigilancia de seguridad, la norma GB50348, "Especificaciones Técnicas de Ingeniería de Protección de Seguridad", establece que "los datos, imágenes, sonidos y otros materiales grabados deben conservarse durante un período que cumpla con los requisitos de gestión de seguridad. Todos los materiales deben conservarse durante al menos 30 días o más". La mayoría de los usuarios suelen cumplir con este plazo de almacenamiento, aunque algunos pueden exigir un almacenamiento de hasta dos meses. En los últimos años, con la evolución de la tecnología H.265 y la capacidad de los discos duros de vigilancia convencionales que alcanza los 4 TB, los usuarios pueden especificar requisitos más exigentes según las necesidades del proyecto y las consideraciones financieras. Por ejemplo, si el presupuesto lo permite, no se descarta la posibilidad de almacenar dos meses o incluso más material de vigilancia. Además, la adopción de H.265 reduce el ancho de banda de la transmisión de vídeo. En comparación con H.264, H.265 requiere la mitad del ancho de banda para una imagen de calidad equivalente. Por lo tanto, el requisito de una "duración de almacenamiento extendida" impulsa naturalmente a fabricantes e integradores a invertir más en la tecnología H.265, con el objetivo de lograr "imágenes más nítidas con el mismo ancho de banda o un ancho de banda menor para imágenes similares". Además, se requerirían menos dispositivos de hardware para los recursos de almacenamiento.
**2. Utilización multipropósito de imágenes de vigilancia:**
Si bien la vigilancia inicialmente se centró en la monitorización de la seguridad, las aplicaciones posteriores abarcaron la vigilancia del tráfico, la seguridad pública e incluso la vigilancia de la producción en fábricas. Actualmente, el recuento de píxeles de vídeo ya no es el problema principal (como las resoluciones de 2, 3 y 5 megapíxeles), sino que el énfasis reside en optimizar el uso más allá de las aplicaciones de seguridad. Es imperativo integrar estas imágenes en los diversos procesos empresariales del usuario, generando así mayor valor. Por ejemplo, los entornos desatendidos eliminan la necesidad de costos de observación manual, y el patrullaje por vídeo elimina los gastos asociados al patrullaje humano. Por lo tanto, el requisito de "Utilización Multipropósito de Imágenes de Vigilancia" impulsa la expansión de la tecnología de análisis inteligente, a la vez que aprovecha las aplicaciones empresariales para maximizar su potencial.
**3. Operación y mantenimiento simplificados del sistema:**
Actualmente, las organizaciones operan cientos de cámaras y, en algunos casos, incluso miles. No es difícil imaginar los desafíos que plantean las operaciones manuales tradicionales de los centros de vigilancia. La monitorización exhaustiva en tiempo real es inviable, y la reproducción de vídeo podría no ofrecer resultados satisfactorios o requerir un esfuerzo excesivo para recuperar las imágenes relevantes. Los sistemas de vigilancia inteligente mitigan estos problemas al incorporar visión artificial y computacional, eliminar la subjetividad humana, analizar objetivamente el contenido del vídeo, detectar eventos anormales o posibles problemas y determinar si se justifica una alarma. La inmediatez de las alarmas elimina los retrasos inherentes a las operaciones humanas.
**4. Compatibilidad con productos de marcas líderes:**
Anteriormente, las discusiones sobre compatibilidad de sistemas entre fabricantes de seguridad solían centrarse en "Nuestros productos son compatibles con los estándares ONVIF..." y similares. Sin embargo, en proyectos reales, la integración entre diferentes marcas resultó ser un desafío. Con la aparición de la norma GB/T 28181 "Requisitos técnicos de transmisión, intercambio y control de información para sistemas de videovigilancia en red", surgió un camino hacia la compatibilidad entre marcas. A pesar de ello, lograr una compatibilidad real seguía siendo difícil. Por lo tanto, los proyectos de mayor envergadura deben estar orientados al usuario, fomentando una colaboración entre marcas que realmente logre sistemas de seguridad basados en IP. La ubicuidad de las conexiones a internet implica que cualquier cámara basada en IP puede integrarse en un sistema de seguridad, independientemente del fabricante. En consecuencia, el requisito de "Compatibilidad con productos de marcas líderes" impulsa a fabricantes e integradores hacia una verdadera compatibilidad con ONVIF y GB/T 28181 para evitar ser excluidos del mercado.
**5. Implementación simplificada de dispositivos:**
Actualmente, las cámaras de vigilancia requieren cables de alimentación y de red. Sin embargo, los profesionales del sector se inclinan por una solución de un solo cable (PoE o Alimentación por Ethernet) y, en algunos casos, por la transmisión inalámbrica. Si bien la transmisión inalámbrica aborda ciertos desafíos que plantean los proyectos de modernización o las largas distancias, las conexiones por cable ofrecen una estabilidad superior. No obstante, el uso de PoE no se ha generalizado debido a las preocupaciones sobre la estabilidad y la fiabilidad del producto. La demanda de una "implementación simplificada de dispositivos" impulsa a los fabricantes a perfeccionar sus productos PoE, centrándose tanto en los fabricantes de cámaras de seguridad como en los de conmutadores. Simultáneamente, el desarrollo de la tecnología de transmisión inalámbrica cobra impulso, ofreciendo una solución viable para situaciones con grandes requisitos de modernización o necesidades de implementación a larga distancia.
En conclusión, los sistemas de videovigilancia inteligentes representan la cumbre de la tecnología de vigilancia al adoptar la digitalización y aprovechar la visión artificial. Estos sistemas ofrecen una monitorización continua y autónoma, minimizando la dependencia de recursos humanos, reduciendo las falsas alarmas, mejorando la eficiencia de la respuesta y ampliando las posibilidades de utilización de los recursos de vídeo. La marca de monitorización OOSSXX se sitúa a la vanguardia de esta evolución, ofreciendo soluciones que se alinean con estas tendencias emergentes y satisfacen las necesidades en constante evolución de la industria y los usuarios finales.